Métodos de obtención de los aceites esencialesPágina

Existen varios métodos de obtención, pero sólo dos se pueden emplear para fines terapéuticos: destilación en corriente de vapor de agua y expresión (o prensado).

  1. Destilación : la destilación al vapor de agua, sigue siendo el método más común de extracción.
    Se hace pasar vapor por las hojas y flores, al vacío o con presión, para que, con el calor los glóbulos de aceite que contiene el material herbal, estallen.
    La esencia se libera en forma de vapor, junto con el vapor de la cocción, y luego pasa por el condensador, donde se produce el enfriamiento del agua.
    Cuando el vapor se enfría, los aceites se condensan, y como no son hidrosolubles, se separan y se pueden recoger con facilidad.
    Por este método se obtienen los verdaderos aceites esenciales, estrictamente hablando.
    Hay unos pocos aceites esenciales que son obtenidos por destilación en seco sin utilizarse agua o vapor de agua, esto ocurre con algunas maderas por ejemplo el cedro (Cedrus atlantica) y el cade (Juniperus oxycedrus).
    Su olor característico es a quemado.
  2. Maceración : técnica denominada enfleurage que suele utilizarse para flores como el jazmín, azahar y rosa, ya que por el método de destilación se perjudicaría su aceite. Es un proceso muy laborioso: se colocan las flores o pétalos en bandejas untadas en grasa o aceite vegetal.
    A continuación, estas bandejas se mantienen apiladas entre 16 y 70 horas.
    A intervalos regulares se van reemplazando las flores por otras de frescas, hasta que la grasa está saturada de su perfume.
    Finalmente, se alcanza el punto de saturación y se recoge la grasa.
    Posteriormente se ha de separar las sustancias aromáticas de la grasa (ahora denominada pomada) con un disolvente, y purificarse, proceso denominado défleurage.
    Este proceso consiste en licuar la grasa que ha absorbido la esencia en alcohol durante muchas horas, para poder separar la esencia.
    Se precisa mucho tiempo en todo el proceso, a veces es necesario hasta tres meses para que puedan separarse las sustancias aromáticas de la grasa.
    El producto así obtenido se clasifica como absoluto, son de mejor calidad terapéutica, y tienen un perfume más fuerte que los obtenidos por destilación.
    Así mismo tienen una consistencia más densa y tienden a ser coloreados, y también son mucho más caros.
  3. Disolución: a veces es preferible usar sustancias disolventes, por ejemplo, el alcohol, para extraer gomas o resinas como el gálbano y la mirra.
    En el caso de las flores y plantas frescas es mejor usar éter o bencina.
    El aceite esencial se disuelve en el líquido del disolvente cuando fluye sobre los pétalos.
    Luego, el disolvente se destila a una temperatura baja.
    El producto que sigue conteniendo algunas ceras, es un semisólido denominado concreto.
    Cuando este concreto se licúa en alcohol se eliminan las ceras, dejando un aceite florar de gran calidad, un absoluto.
    Actualmente, puede emplearse butano líquido o dióxido de carbono para obtener aceites de gran calidad.
  4. Expresión: Se utiliza para obtener aceite esencial de las cáscaras de los frutos cítricos (naranja, limón, bergamota, etc.), ya que por este método se obtienen de ellas aceites de mejor calidad y más suaves que por destilación. Originalmente, se exprimía a mano la corteza del fruto sobre una esponja, que recogía el aceite.
    Hoy en día se utilizan máquinas para este proceso, la corteza se rompe y por presión en frío, se obtienen las mejores calidades de los aceites de cítricos.
    No son aceites esenciales, se les denomina esencias.
    Aunque para evitar confusiones los llamaremos aceites esenciales para distinguirlos de los productos que han sufrido manipulaciones.