Aplicación por vía respiratoria de los aceites esenciales

Ferormonas



Las propiedades volátiles de los AE los hacen muy apropiados para utilizarlos por esta vía, sobre todo en los casos de afecciones respiratorias. Se emplean en inhalaciones (aerosolterapia), o vaporizaciones.

Inhalaciones

Se pueden utilizar los AE puros o diluidos en forma de soluciones alcohólicas, siendo éstas últimas normalmente de una concentración del 10-20%. Como volatilizador se emplea agua caliente: son las típicas inhalaciones. Se efectúan en sesiones de 5-30 minutos varias veces al día.

Se debe tener precauciones con este método en personas con temperamento nervioso o que sufra de asma, niños pequeños o personas de edad avanzada.

No se debe usar las inhalaciones con demasiada frecuencia con personas que tengan capilares rotos en la cara, y cuando lo utilicen no deben inhalar más de 2 minutos seguidos.

Vaporizaciones

Los vaporizadores pueden ser de cerámica, cristal o metal. Se ponen unas gotas de AE con un poco de agua, para retardar la evaporación del AE, en el recipiente del quemador y se enciende una pequeña llama debajo de él, lo que provocará el calentamiento y evaporación del aceite.

Difusor eléctrico

Tienen la ventaja de que no necesitan una llama para generar calor. Esto lo hace más apropiado para el uso durante la noche. Estos aparatos suelen tener la posibilidad de ajustar la velocidad de evaporación.

Aros para bombillas eléctricas

No se debe aplicar directamente AE sobre una bombilla eléctrica, pues ésta podría explotar. El uso de aros de cerámica o de metal colocados sobre las bombillas, es una manera fácil y más económica de vaporizar AE. Se colocan simplemente unas gotas de AE en el aro, colocarlo sobre una bombilla y encenderla.