Diferencias entre Aromaterapia y Fitoterapia

Aunque ambas disciplinas se basan en sustancias derivadas de las plantas, existen diferencias notables .

Está comprobado que las propiedades de una esencia extraída de una planta no son exactamente las mismas que las de una infusión o decocción herbal, aunque procedan de una misma clase de planta.

Las técnicas de preparación son diferentes, y esto incide sobre los componentes químicos, y por consiguiente, afecta a las propiedades del producto final.

El calor suele utilizarse tanto en la producción de extractos herbales como en la extracción de aceites esenciales.

La ebullición puede destruir algunos ingredientes pero, por otra parte, algunos aceites volátiles necesitan una temperatura elevada para permitir la extracción.

El mismo proceso de destilación puede alterar los componentes de una planta.

Por ejemplo el aceite esencial de manzanilla alemana (Matricaria chamomilla) contiene una sustancia cristalina de color violáceo azulado denominada azuleno, éste no está presente en la flor fresca, pero se forma cuando el aceite se destila.

Un componente activo aislado tiene menor poder curativo que si se utiliza el aceite esencial que lo contiene.
Esto es debido a que los componentes secundarios del aceite esencial potencian sus propiedades terapéuticas.
Por ejemplo se ha demostrado que el aceite esencial de eucalipto (Eucalyptus globulus) tiene mayores propiedades antisépticas que el eucaliptol aislado.

Algunos componentes, cuando están aislados, pueden tener un efecto irritante sobre la piel, en cambio cuando se hallan presentes los demás componentes del aceite natural no se produce ninguna reacción cutánea.
Un ejemplo de ello es el aceite de lemon-grass (Cymbopogon citratus), que contienen citral, un aldehído que aislado provocaría una reacción de la piel.