La aromaterapia como método natural de curación

La aromaterapia es un método natural de curación, completo en sí mismo, que modifica sustancialmente los procesos físicos y anímicos. En su  enfoque holístico, el ser humano es entendido como un todo en el que se interrelacionan cada una de las esferas que lo configuran.

Aromaterapia terapéutica

Al tratar una determinada afección, ha de tenerse en cuenta un gran número de elementos para llegar a la raíz del problema, y de esa forma, aplicar el tratamiento más adecuado.

El ritmo de vida, la personalidad, el ámbito social y laboral, entre otros, son factores determinantes para lograr una efectiva curación a través de los aceites esenciales.

La aromaterapia está considera una disciplina dentro de la medicina natural cuya terapia consiste en el uso de los aceites esenciales destinados al tratamiento de determinadas afecciones tanto del ámbito físico, mental, emocional, y energético, para conseguir la recuperación y mantenimiento de la salud y bienestar.

Existen reglas y principios para la extracción fresca y pura de los aceites esenciales (base de la terapia), así como para su posterior aplicación terapéutica.

Las formas de aplicación son:

  • Inhalación directa, a través del sentido del olfato.
  • A través de la piel: masajes, baños, cataplasmas, compresas, etc.
  • Vía oral: siguiendo dosificaciones terapéuticas bajo la prescripción y control de un profesional terapeuta.

Cabe preguntarse cómo es que cantidades tan pequeñas de aceites esenciales, absorbidas hacia la circulación sanguínea y los tejidos a través de la piel, pueden tener grandes beneficios terapéuticos tanto física como mentalmente en el hombre.

Las sustancias odoríferas que se encuentran en las plantas, con frecuencia se hablan de ellas como el “alma” o sus hormonas. Estas moléculas pueden establecer una relación con nuestras propias hormonas, viajando a través de los sistemas y aparatos del cuerpo, revitalizando y regulando nuestras respuestas físicas y emocionales.

Algunos aceites esenciales parecen estimular las defensas del cuerpo contra las infecciones, favoreciendo la formación de glóbulos blancos (leucocitos).

También se ha descubierto que ciertos aceites esenciales tienen una afinidad con determinados órganos del cuerpo:

  • La lavanda con los riñones
  • El ciprés con los ovarios, etc.

Al estar un organismo inactivo o con deficiencias en su funcionamiento, absorbería selectivamente una sustancia que puede estimular su actividad, del mismo modo en que absorbería un nutriente.