La Antigua Grecia y la antigua Roma


Antigua Grecia y Roma

Los griegos, heredaron la sabiduría aromática de los egipcios, y comercializaron una amplia gama de perfumes, fragancias y resinas mezcladas con aceites vegetales.

Los griegos, también, dieron carácter divino a las plantas aromáticas y en la mitología se atribuye a los dioses la invención de los perfumes, conocimiento adquirido por los mortales a través de Eone, una ninfa de Venus.

Entre griegos y romanos, como sucedió en Egipto, el uso de aceites y perfumes se aplicaba en: ritos religiosos, cosmética y medicina.

En los templos dedicados a Afrodita, en Grecia, pueden encontrarse inscripciones de perfumes medicinales.

Maresteo, médico heleno, se dio cuenta de que las plantas aromáticas, en especial las flores solían tener propiedades estimulantes o sedantes.

Del mismo modo Hipócrates, padre de la medicina, en Atenas usaba las sustancias naturales para elaborar sus remedios médicos.
Él dijo: “En la naturaleza hay un remedio para todas y cada una de las enfermedades”.

Las epidemias, pestes y enfermedades se trataban con fórmulas magistrales procedentes de los recursos naturales.


Durante el Imperio Romano, se desarrolló una industria bastante próspera basada en los aceites, ungüentos y pomadas perfumadas.

La rosa era muy cotizada y se empleaba muchísimo en perfumería, medicina e incluso en las comidas.

Después de la caída del Imperio Romano el uso de perfumes y sustancias aromáticas declinó


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