Historia de la aromaterapia


Historia de la aromaterapia
De la misma forma que un animal cuando está enfermo busca instintivamente las plantas que le pueden curar, el hombre primitivo descubrió que las plantas que comía afectaban su manera de sentirse.
Fue un proceso lento de aprendizaje, basado en la observación minuciosa de lo que la naturaleza ponía a su disposición, desarrollando así el conocimiento de qué plantas podían ser comestibles, cuáles tenían propiedades medicinales, poderes mágicos y espirituales o cualidades para realzar la belleza.

La Aromaterapia es la curación de las enfermedades y el desarrollo del potencial humano mediante la utilización de los “olores” de los aceites esenciales.

El término perfumar procede del latín y significa “a través del humo o que exhalan humo”.

Su origen se remonta, con el descubrimiento del fuego, a la época en que se quemaban cortezas y hierbas aromáticas.

Como consecuencia de ello fueron detectando diferentes reacciones ante determinados aromas: relajación, vigor, sosiego, excitación, etc. Debido a estos efectos, se utilizaban las plantas aromáticas en ritos religiosos y mágicos, así como en las artes curativas.

La utilización por parte de las civilizaciones orientales de las técnicas de prensado, cocción y maceración para obtener fragancias de flores, hojas, maderas, gomas y resinas se remontan al 4.000 a.C.

Aunque los primeros datos escritos que se tiene sobre las propiedades curativas de los aromas de los aceites esenciales, y las técnicas para su extracción y uso, data de China y están fechados entre los años 1.000 y 700 a.C.